Fede Valverde: un jugón en proceso de maduración

Acostumbrado a ser parte de plantillas campeonas, Fede Valverde ha llegado al Deportivo para «triunfar y crecer como futbolista».

En todas las generaciones que se van formando en el mundo del fútbol hay siempre unos cuantos que destacan. Empiezan siendo varias decenas, y poco a poco el cerco se va cerrando hasta que quedan unos diez talentos con ademanes de diamante en bruto. A veces son delanteros con alma de killer desatado, otras defensas con espíritu de káiser, y en otras son mediocentros totales, esos que se mueven por el campo como si tuviesen una brújula en la mente que apuntase siempre hacia el balón.

Federico Santiago Valverde Dipetta (Montevideo, Uruguay; 22 de julio de 1998), es uno de esos ejemplos. Criado en la canteral de Peñarol, pronto se hizo notar no sólo en la cantera del club charrúa, sino también en las categorías inferiores de la selección nacional. Un ascenso y una proyección tan meteórica que le hicieron ganar el Apertura Sub-15 y Sub-17; el Clausura Sub-16; y los Campeonatos uruguayos Sub-15, Sub-16 y Sub-17. Con tales registros, y a la temprana edad de 16 años, Valverde hizo su debut con el C.A. Peñarol ante Cerro en la primera jornada del Apertura 2015, ganando el conjunto carbonero por 0-3. A partir de la segunda jornada, su participación en el Torneo -conquistado esa temporada por los aurinegros- fue nula, pero el talentoso medio sí se volvería clave en la consecución del Clausura de ese mismo año, disputando 9 partidos de los 15 que se disputaron.

Tras estar en la órbita de clubes como el Arsenal, el Chelsea e incluso el FC Barcelona, Fede acabó fichando por el Real Madrid por un valor de 5 millones de euros en el verano de 2016, disputando la pasada temporada con el Madrid Castilla. Sus números en el filial merengue fueron un total de 36 partidos disputados -30 de liga y 6 (completando todos los minutos) en la Youth League-. Su excelente rendimiento, y sus sobresalientes cualidades, hicieron que en el presente verano, el Deportivo de la Coruña negociase a la perla uruguaya en calidad de cedido.

Sus primeros toques con la casaca blanquiazul han propiciado que parte de la afición lo considere, hasta el momento, la sorpresa más grata de una pretemporada que aún está en sus inicios. El charrúa dejó claro a su llegada que lo primero en lo que quería centrarse era en «triunfar y crecer esta temporada con el Deportivo». Visto su historial, apunta a candidato a sorpresa del año.

Adiós al gladiador del lateral

Laure se despidió hoy como jugador blanquiazul tras 10 temporadas en la entidad en una rueda de prensa marcada por la emoción.

Muchas veces se habla en el fútbol de la habilidad técnica de un jugador. Que si es el más rápido, el más resistente, el que mejor remate tiene de cabeza… Pero hay unos pocos, que sin tener todas esas características, consiguen ganarse el corazón de los aficiones a base de pundonor, garra y entrega. Tres adjetivos que se asocian perfectamente a un batallador, un lateral derecho que desde que debutó en la temporada 2007/08 con Miguel Ángel Lotina al frente del equipo siempre se dejó al piel vistiendo la elástica blanquiazul. Y tras una década, tocó poner fin a una carrera juntos.

Laureano Sanabria (Madrid, 22 de marzo de 1985) se desvinculaba ayer del Deportivo de la Coruña y se despedía hoy en una rueda de prensa en la que el madrileño no pudo reprimir sus emociones. Miembro de los dos descensos y ascensos del siglo XXI del equipo, Laure pone rumbo a Alcorcón para estar más cerca de su familia.

«Quizá lo más emotivo sea despedirse» fue una de las frases del hasta ahora capitán del Dépor en la mañana de hoy. La afición lo tiene claro, era de los pocos que se entregó por la camiseta cada vez que jugaba, aunque le faltara calidad para jugar en Primera División ahora mismo. Se marcha el último superviviente de la temporada 2008/09, esa en la que el cuadro coruñés se paseó por Europa por última vez. Se marcha el gladiador del carril derecho de Riazor. Se marcha Laureano Sanabria. Como él mismo dijo «quiero que esto sea un hasta luego». Y la mayoría de la afición opina igual.

Hasta pronto, CAPITÁN.

El Dépor y el baile de centrales

Insua y Sidnei abandonarán el equipo, mientras que Barboza será el próximo en llegar.

El mercado de fichajes tardó en hacerse notar en A Coruña, pero en la presente semana se ha activado de manera trascendente. Cuando todo hacía apuntar que Rober sería el primero en salir de la plantilla, una oferta desde la Bundesliga por Insua cambió drásticamente el método de actuación. Con la marcha del coruñés, y la más que posible de Sidnei, el sustituto llegaría desde Argentina.

Insua al Schalke y Róber se queda

El central de Arzúa iba a ser parte de la plantilla del Dépor esta temporada tras dos años cedido en el Leganés, hasta que la oferta del equipo de Gelsenkirchen -una oferta cercana a los 3’5 millones de euros, más una serie de variables que podrían aumentarla a los 4 kilos- ha dinamitado la posibilidad de que el central de Arzúa permanezca en el club. Si todavía no se ha cerrado la operación es porque el conjunto coruñés no quiere perder todos los derechos del jugador, lo que garantizaría seguir ingresando en un futuro traspaso del canterano. Además, garantizaría que el coruñés Róber Pier se quedase en el equipo.

Sidnei, pendiente de la doble nacionalidad

sidnei
Sidnei Rechel

El de Alegrete es una de las bajas casi confirmadas del equipo. En los últimos días, varios medios han dado a conocer que, incluso aunque no consiguiese la doble nacionalidad -documento que encarecería al jugador y lo convertiría en una de las joyas del mercado-, el jugador podría abandonar la ciudad rumbo al fútbol chino. La cifra que se podría ingresar por el central rondaría los 10 millones de euros, una cuantía que ayudaría en gran medida al aumento de presupuesto de la entidad.

Alexander Barboza, el que entra

La marcha de ambos centrales parecía dejar huérfana la zona, cuando en el día de ayer varios medios argentinos dieron la noticia de que Alexander Barboza, central de River Plate, sería el encargado de completar la zona de centrales -recordemos que en plantilla quedaría Arribas, Albentosa y Róber- en una inversión cercana a los 2 millones de euros por un contrato de cuatro temporadas. Su propio agente confirmaba en la noche de ayer que “la operación se podría cerrar en las próximas 24 o 48 horas”.

Nos volveremos a encontrar, Germán

Germán Lux vuelve a River Plate hasta 2020, tras 6 temporadas vistiendo la camiseta blanquiazul.

El arquero formó parte de los dos recientes ascensos del Dépor, disputando un total de 114 partidos en 7 años con el equipo.

Hay despedidas amargas, hay despedidas dulces. Y hay simples despedidas que, a veces, no se producen. La de Germán Lux ha sido la crónica de un regreso a casa anunciado. Tras años sonando su regreso a River, el arquero argentino vuelve a la que fue su casa durante años tras una larga etapa en España que comenzó con una estancia casi anecdótica en el Mallorca y su posterior llegada al Deportivo de la Coruña en el aquel verano de 2011, cuando el Depor se preparaba para volver a la máxima categoría del fútbol español.

Tapado en sus dos primeras temporadas por el riojano Daniel Aranzubía, Germán se ganó el cariño de la afición tras el descenso de 2013, y dejando a las claras su compromiso con el club renovando su contrato para intentar un ascenso mucho más complicado por la delicada situación de la entidad. Sus actuaciones fueron vitales para el equipo dirigido por Fernando Vázquez, y el Dépor, finalmente, logró su segundo ascenso del siglo XXI -con el “Poroto” quedando segundo en el Zamora de la categoría-. Con el regreso a Primera, Lux volvió a verse relegado a la suplencia con la aparición estelar de Fabricio, clave en la permanencia del Dépor de la temporada 2014/15.  La lesión del canario en la pretemporada siguiente le abrió las puertas de la titularidad, en la que el argentino volvió a mostrar el nivel que ya había exhibido en Segunda División, aunque una inoportuna lesión de rodilla en el derbi de Balaídos frenó su extraordinario rendimiento.

Su última temporada en el club estuvo marcada por las continuas dudas en la portería, aunque finalmente terminó por acabar siendo el titular por delante del polaco Tyton. Su marcha era casi un secreto a voces, y finalmente la marcha del “Poroto” a River se ha transformado en una realidad. En el recuerdo quedará su parada a Nolito en el derbi, su liderazgo en el campo en las situaciones más delicadas del equipo y, sobre todo, su compromiso para con los colores del Deportivo de la Coruña. Son muchos los que hubiesen deseado una despedida hacia el meta por parte del club, pero no es la primera ni la última de vez que el mundo del fútbol es injusto con algunos que, a pesar de no ser los mejores del mundo, si son los más respetables de este espectáculo para algunos, y pasión para otros.

Sólo nos queda decir: mucha suerte Germán. Nos volveremos a encontrar.

La ola de la tranquilidad

Desde el corazón

Riazor vivía hoy la despedida de una temporada decepcionante en cuanto a resultados con una fiesta para la afición y el aviso de que los Blues se irían de Riazor a los 30 minutos. En medio de lo que podía haber sido una despedida más, se convirtió, para muchos, en el momento de salir de Riazor por primera vez con un buen recuerdo.

En medio de una previa completamente cargada de buen rollo y con la alegría por bandera, la afición del Depor se presentaba en Riazor para despedir al equipo. De la manera en que cada uno lo viese conveniente. Llegó el fatídico momento en el que se acercaba el minuto 30 y el ambiente se caldeó por un simple motivo: ser libre de protestar o de animar como desees (siempre dentro de los límites legales obviamente). El caso es que la “marcha de los Blues” se convirtió en otro caso más de separatismo en Riazor. Uno de tantos a los que Riazor, por desgracia para el deportivismo, ya se ha acostumbrado.

La marcha de los Blues supuso que el estadio se quedara algo huérfano. Y digo algo porque poco tardaron algunos “benditos locos” en intentar disfrutar los últimos minutos de temporada en Riazor. Invitaba al optimismo el resultado, y que al descanso se fuese con una cómoda victoria por 3-0.
Pasaba el cronómetro en la segunda parte cuando, en medio del momento, una cabeza pensante decidió iniciar lo que llevaba demasiado tiempo queriendo salir: la alegría, la tranquilidad, el disfrutar por primera vez en muchísimo tiempo de la fiesta del fútbol. Una fiesta del fútbol que hoy en Riazor se cerró con una ola, la ola de la tranquilidad.
Algunos dirán que los jugadores no se merecían esa ola, que estaba fuera de lugar, que menudo imbécil el que la quiso empezar y lo consiguió. Pues con toda la bondad os digo: aquí lo tenéis. La ola no era un premio a los jugadores, no era una celebración de una permanencia lograda por la incompetitivad de tres equipos peores que nosotros. Era todo lo que Riazor había tenido desde que por la mañana en los alrededores del estadio se iniciase una fiesta para el deportivismo. Ese que durante 9 largos y duros meses aguantó lo que otros no hubiesen tolerado ni 3 meses. Era la última jornada, y había que cerrarla como mejor sabemos, con una sonrisa en la cara. Porque bastante hempos sufrido como para que no podamos permitirnos el lujo de disfrutar, por una vez, de un ambiente tranquilo en nuestro templo y sin la sensación de jugarte la vida.
No pido que la gente me diga “muy bien hecho” ni nada por el estilo. Solo pido que del mismo modo que muchos respetamos la decisión de los Blues se entienda que pequeños, jóvenes, adultos y mayores hoy nos merecíamos salir del estadio felices. Y sinceramente, yo no he visto más felicidad en un grupo de chavales de ocho años como lo vi hoy. Y para mí no hay mayor pago que ver como un niño, o una familia, se van de NUESTRO estadio con una sonrisa en los labios. Así que, señoras y señoras, no le déis más vueltas. Que nos veremos la próxima temporada y que esperemos se acaben las decepciones en el campo y los enfrentamientos entre iguales. Que Depor solo hay uno. Y SOMOS NOSOTROS.

 Y SOBRE TODO: FORZA DEPOR!

Analizando al: UD Las Palmas

Analizando

Deportivo y Las Palmas se enfrentan mañana en Riazor en un partido intrascendente que servirá para despedir una temporada decepcionante para ambos equipos.

¿Objetivo?
El equipo comandado por Quique Setién cumplió con conseguir la permanencia, pero después del nivel exhibido en las primeras jornadas de liga, todo hacía pensar que podría pelear por estar entre los 10 primeros clasificados. Al final, zona media baja de la tabla y a esperar que la próxima temporada vuelvan a su mejor estado de forma.

Su primera vuelta: 6
Empezó como un auténtico tiro, pero con el paso paulatino de las jornadas el equipo acabó perdiendo todo su nivel, algo en lo que influyó muchísimo el negativo intento de renovación de Quique Setién y que acabó por ir dinamitando al equipo por dentro -sólo consiguió 14 puntos en la segunda vuelta del campeonato-. Al margen de eso, jugadores como Kevn Prince Boateng, Ljvaja o Jonathan Viera exhibieron su mejor estado de forma a lo largo de casi todo el campeonato.

Mercado de invierno: Los canarios consiguieron traer cedidos a Halilovic y a Jesé, mientras que dieron salida a Araujo, Tyronne y Artiles en calidad de cedidos, mientras que El-Zhar y Asdrúbal rescindieron sus respectivos contratos.

Líder: Jonathan Viera. Su temporada ha sido una continua clase magistral de calidad. Con siete goles y nueve asistencias, ha sido clave en el mejor momento del equipo y uno de los pocos salvabeles en medio de la extraña situación en la que se encuentran los canarios.


Gol: Ljvaja. El croata llegó en verano con unos números bastantes pobres en lo que a goles se refiere, pero en el club amarillo se ha destapado como lo que parecía apuntar: un killer de área. A sus 23 años, y con un amplio margen de mejora, el balcánico apunta maneras.
Calidad: Kevin Prince Boateng. El germano-ghanés firmó por un año con la intención de volver a su mejor nivel… y vaya si lo ha conseguido. Recién renovado por 3 temporadas con el conjunto canario, ha sido el máximo anotador del equipo con 10 tantos. Un lujazo para la Liga Santander.

Seguridad: Mauricio Lemos. El uruguayo sigue creciendo a pasos agigantados e incluso se ha destapado como un especialista en los tiros de falta. A sus 21 años, vuelve a sonar con fuerza para el FC Barcelona.

La estadística
Deportivo-Las Palmas: 7 victorias locales, 3 empate y 3 victorias visitantes, con 22 goles a favor de los coruñeses y 12 de los canarios. La temporada pasada el partido acabó 1-3 en el último reencuentro entre Riazor y Valerón.

Analizando al: RCD Espanyol

Analizando

El Deportivo recibe al Espanyol sabiendo que si gana certificará su permanencia en primera división un año más. Los pericos llegan a Riazor sin jugarse nada.

¿Objetivo?
El cojunto catalán ha cumplido con el objetivo de pelear por Europa hasta casi el último suspiro de la Liga, que no es poco. A doce puntos de los puestos que dan acceso a la Europa League, y con nueve en juego solamente, al conjunto catalán sólo le queda pasar estos tres partidos trámite para acabar una liga que debe ser considerada de notable.

Su primera vuelta:7
Le costó mucho arrancar al equipo dirigido por Quique Sánchez Flores, pero una vez cogió el ritmo se enganchó a la pelea por Europa y la peleó hasta que se despegó completamente de ella. En los primeros nueve partidos de liga sólo consiguió doblegar al Osasuna en el Sadar, pero logró estar imbatido desde la 7ª hasta la 16ª jornada, cuando el Barça lo derrotó con un doloroso 4-1. A partir de ahí, la regularidad fue su mejor premisa, sin sumar nunca más de 3 jornadas sin ganar. Sin embargo, el tren europero se le ha escapado por completo. Algo que, sin embargo, no debería frenar las aspiraciones del conjunto perico, que apunta de verdad a mantenerse en la pelea el año que viene.

Mercado de invierno: El Espanyol rescindió el contrato de Martin Demichelis, que fichó posteriormente por el Málaga.

Líder: David López. Su vuelta tras dos temporadas en el Nápoles ha supuesto el regreso de un auténtico líder para el equipo. Reconvertido definitivamente a central, ha realizado una temporada fantástica, con 3 goles en 33 partidos y siendo clave en las tareas defensivas del equipo.


Gol: Gerard Moreno. El máximo anotador del conjunto perico, con doce goles, sigue creciendo de una manera espectacular. Sigue sorprendiendo que el Villarreal lo dejase marchar hace dos campañas por apenas 1’5 millones de euros. Juego de espaldas, buen golpeo de balón… Un auténtico killer.
Calidad: Piatti. Ell jugador, cedido por el Valencia, se ha convertido en el más importante de la plantilla en cuanto a números. Con diez goles y otras tantas asistencias, habrá que ver si el jugador se quedará en Cornellá o volverá al conjunto ché.

El “bluff”: Álvaro Vázquez. El “fichaje frustrado” del Deportivo se ha visto defenestrado a un papel más que secundario en Barcelona, jugando solo 300 minutos en un total de 10 partidos.

La estadística

Deportivo-Espanyol: 26 victorias locales, 11 empates y 4 victorias visitantes. 76 goles a favor de los locales y 34 visitantes. La última victoria del Espanyol en Riazor se produjo en la temporada 2009/10, cuando el conjunto perico tumbó por 2-3 a los coruñeses en la tercera jornada de Liga.